Mi iaia

Una llamada desde España a las doce y media de la noche no podía traer nada bueno. El llanto de mi hermana al otro lado confirmaba la mala espina que me hizo saltar de la cama. “La iaia está sedada”, me dijo cuando por fin pudo articular palabra. El anuncio era predecible, pero siempre es demasiado pronto para recibir una noticia así.

Cuando me fui de España, mi abuela ya no era mi abuela. Todavía me reconocía algunos días, pero la mayoría de veces la encontraba ausente, preguntando por mi abuelo, que murió hace unos años. Desde que él se fue, ella ya no volvió a ser la misma. Yo creo que desde aquel momento se dedicó a esperar a la Muerte, paciente como sólo las abuelas de su generación saben hacerlo.

Mi iaia María Jesús fue una mujer de su tiempo, es decir, católica y al servicio de su marido e hijos. Presumida como ella sola, se atusaba el pelo cada vez que iba a salir en una foto y nunca dejó de comprar cremas antiarrugas. Con ella disfruté los veranos adolescentes en el pueblo, aquellos en los que nos cocinaba a mi prima y a mí arroz caldoso con esa mezcla extraña de carne y pescado. Nunca fui su preferida y siempre lo supe. Quizás por eso me intentaba esforzar cuando estaba con ella, poniendo dosis extra de atención y mimo. Porque era mi abuela, claro, y para ver si algún día cambiaba de opinión.

Al final se ha ido sin que me haya despedido, sin darle uno de esos achuchones que hacían que estallara de risa abrumada por tanto cariño. Despedirse de ella en la distancia es un proceso raro, una mezcla entre el alivio de no vivir lo burocrático y la angustia de no compartir ese momento con mi familia. Lo llevo como puedo, aliviada en el fondo, por no haberla visto mal, porque así  todavía la veo sonriendo, arreglándose el pelo y alisándose la falda para después preguntarme: “nena, ¿voy bien?” “Perfecta, abuela”, le decía yo. Otra contestación hubiera sido impensable.

  1. #1 por Montse Mas el noviembre 25, 2012 - 11:02 pm

    Qué recuerdos más entrañables. Guárdalos como un tesoro.

  2. #2 por Las Aventuras de Lameri el noviembre 26, 2012 - 6:00 am

    Si la iaia hubiera leido este post se emocionaría. Un abrazo enorme.

  3. #3 por elfrasco el noviembre 30, 2012 - 6:35 am

    Si de nuevo leo un articulo el cual suponia ser triste pero me ha paseado por todos los sentimientos incluso me ha hecho reir un poco. Lo siento cariño sé que las perdidas no son faciles, pero en fin la muerte es parte del ciclo de la vida. Un fuerte abrazo!

    P.D. un poco tarde como siempre, pero ya sabes el ritmo que llevo y que de todas maneras ya el abrazo te lo doy cada dia.

  4. #4 por eli el diciembre 3, 2012 - 11:27 pm

    Preciosa despedida… A veces, una está más no estando…

    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: